La inflamación forma parte de la respuesta natural de nuestro organismo, pero cuando se mantiene de forma prolongada puede estar relacionada con distintos problemas de salud. La alimentación no es una solución milagrosa, pero el conjunto de lo que comemos cada día puede contribuir a mantener un mejor equilibrio y favorecer nuestro bienestar.
Una alimentación de carácter antiinflamatorio se basa, sobre todo, en dar protagonismo a alimentos frescos y poco procesados. El aceite de oliva virgen extra, el pescado azul, las legumbres, los frutos secos, las frutas, las verduras y hortalizas o los cereales integrales son buenos ejemplos. Además de aportar vitaminas y minerales, proporcionan fibra, grasas saludables y diferentes compuestos de interés nutricional.
También podemos aprovechar las especias y hierbas aromáticas para dar sabor a nuestros platos. Ajo, orégano, romero, perejil o tomillo permiten enriquecer las preparaciones de una forma sencilla. La cúrcuma, acompañada de pimienta negra, es otra combinación que puede incorporarse a guisos, arroces o verduras. Más que centrarnos en un único ingrediente, lo importante es mantener una alimentación variada y equilibrada de manera habitual.
Al mismo tiempo, conviene moderar aquellos productos cuyo consumo frecuente puede empeorar la calidad global de nuestra dieta: refrescos y bebidas azucaradas, bollería, dulces, ultraprocesados, fritos, comida rápida, embutidos y carnes procesadas, además del exceso de sal y determinadas salsas industriales.
Y no todo depende de la comida. Mantenerse activo, hidratarse correctamente, descansar y cuidar el estrés también forman parte de un estilo de vida saludable. Además, cada persona es diferente y la tolerancia a determinados alimentos puede variar, por lo que resulta útil observar cómo nos sientan y adaptar la alimentación a nuestras necesidades.
En la infografía que acompaña este contenido encontrarás alimentos que podemos incorporar con mayor frecuencia, otros que conviene moderar y varias ideas sencillas para llevar este patrón de alimentación al día a día.
